Mi camino.
No creo que una vida se construya siguiendo una sola dirección.
La mía ha sido el encuentro entre el deporte, el diseño, la enseñanza y la creación de experiencias.
Durante mucho tiempo pensé que eran caminos distintos. Hoy sé que todos me trajeron al mismo lugar.
Mi camino El movimiento estuvo presente desde el principio.
Crecí en una familia donde el deporte siempre fue parte de nuestra vida. Aprendí a nadar desde pequeña y descubrí en la danza otra forma de expresar quién era.
Con el tiempo entendí que el movimiento nunca fue solo una actividad física. Era una manera de conocerme.
La curiosidad marcó mi camino.
Estudié Diseño y Comunicación Visual, Arquitectura y Diseño de Espacios Interiores en la UNAM.
Más que acumular profesiones, siempre busqué entender cómo las personas experimentan el mundo.
Esa curiosidad sigue guiando todo lo que hago.
Descubrí que siempre estaba creando experiencias.
Mi carrera comenzó en la comunicación y los eventos. Años después entendí que cada proyecto me estaba preparando para crear algo propio.
Así nació FLOU: como una forma de unir el diseño, el movimiento y la conexión entre personas.
Volver al agua cambió muchas cosas.
En un momento importante de mi vida regresé a la natación.
Lo que comenzó como una decisión personal terminó transformando la forma en la que entendía mi cuerpo, la disciplina y el bienestar.
Hoy sigo entrenando porque el deporte dejó de ser un objetivo. Se convirtió en una manera de vivir.
Lo que hoy mueve mi vida.
Hoy comparto mi tiempo entre el deporte, FLOU, el bienestar, la enseñanza y el aprendizaje constante.
Creo que ninguna de esas cosas existe por separado.
Todas nacen de la misma convicción:
Una vida con intención siempre está en movimiento.
Todavía estoy escribiendo esta historia.
Y creo que eso es lo más emocionante.
Si quieres conocer las ideas que han dado forma a este camino, te invito a descubrir mi filosofía.